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Diego dirige su primera práctica al mando del plantel del «Lobo» en un entrenamiento abierto en el Estadio Juan Carmelo Zerillo. Luego, a las 16, brindará su primera conferencia de prensa en el Hotel Grand Brizo La Plata

Hace unos días que La Plata está bajo una revolución maradoniana, esa que causa Diego Armando cada vez que pisa un lugar del planeta. El Diez fue anunciado el jueves pasado como nuevo entrenador de Gimnasia y este domingo hace su presentación de manera oficial al dirigir su primera práctica ante una multitud en el estadio Juan Carmelo Zerillo.

Pasadas las 13.50 de este domingo, Maradona apareció en el campo de juego. Atravesó la manga, tuvo su primer contacto con el público e, inmediatamente, se largó a llorar. Con un carrito de golf -debido a su imposibilidad de caminar con normalidad por una reciente cirugía de rodilla-, lo trasladaron hasta el círculo central, donde tomó el micrófono y pronunció sus primeras palabras como DT del «Tripero».

Este grupo va a ser un ejemplo», aseguró. Luego, desafió: «No les quepa duda de que el domingo nos vamos a jugar la vida. Acá no se juega con ametralladoras ni con revólveres, acá se tira el centro atrás y la empuja el compañero que viene para que festejemos todos».

Diego también les dirigió un mensaje a los jugadores de Gimnasia, que lo acompañaron en el campo de juego: «Quiero pedirles encarecidamente a todos mis futbolistas que cuando yo los tire a la cancha se maten por toda esta gente, que traben con la cabeza si es posible».

«Acá se viene a entrenar y el que no entrena, no juega. El que venga, la va a tener dura con nosotros», recalcó un Maradona que se emocionó al mirar al cielo y recordar a sus padres. Además, fiel a su estilo, disparó contra la prensa.

«Acá estoy en mi casa», afirmó ante una multitud que no paraba de alentarlo y de cantar «El que no salta, es un inglés». Incluso, hubo un algún momento de desborde cuando algunos hinchas se metieron al campo de juego con la intención de abrazar al campeón del mundo en México 1986.

Y, sobre lo que viene para «EL Lobo», anticipó: «Mago no soy, la vamos a pelear con los pibes. Mañana nos vamos a reunir con el Gallego (Sebastián Méndez) y el martes vamos a saber ya cómo queremos jugar».

«Por supuesto que quería dirigir en Argentina, el tema era que (Joseph) Blatter y (Julio) Grondona apuraban a los presidentes para que no me contraten», denunció.

En ese sentido, agregó: «A mí después de la Selección me hicieron una cruz y lo sabían todos, en el 94′ con el señor Blatter me borraron, junto con Deluca y Grondona. Pero estoy acá, de pie, como quería la Tota. La Tota me decía no te mueras por esta porquería. Y no me morí por esta porquería».

Consultado sobre qué le diría hoy su padre, Don Diego, «El Diez» bromeó respecto de su estado de salud: «Caminá mejor, carajo».

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