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La fiscal general de Eventos Masivos de la Ciudad de Buenos Aires, Celsa Victoria Ramírez, imputó al presidente de River, Rodolfo D’Onofrio, y al de Vélez, Sergio Rapisarda, porque en sus estadios se habría superado el aforo del 50% de la capacidad.

En la vuelta del público a los estadios, las imágenes de varias canchas del fútbol argentino con más público del permitido no se hicieron esperar. Por su trascendencia, el Superclásico en el Monumental fue uno de los apuntados por el incumplimiento del 50% de aforo y ahora la justicia avanza en la investigación para determinar si fallaron los controles y quiénes fueron los responsables.

Por este motivo, la fiscal de Eventos Masivos de la Ciudad imputó a D’Onofrio y Rapisarda porque habrían excedido el límite de público permitido en los partidos entre River-Boca y Vélez- Independiente, respectivamente.

A ambos dirigentes seguramente se los citará a declarar en las próximas horas. La fiscal les imputó el delito de violar el artículo 205 del Código Penal, que prevé penas de entre seis meses y dos años de prisión para quien viole “las medidas adoptadas por las autoridades competentes para impedir la introducción o propagación de una epidemia”. También les imputó un segundo cargo por «resistencia a la autoridad».

Esta mañana, el Ministerio Público Fiscal porteño le había abierto un acto a River. Según estiman en la Ciudad, el estadio Monumental estaba al 60 por ciento de su capacidad total cuando las autoridades habilitaron el 50 por ciento del aforo en cada cancha, mientras que desde el organismo indicaron además que hubo detenidos por venta de entradas falsificadas y que se labraron actas a trapitos.

 

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