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Con la esperanza de lograr una verdadera hazaña en la Copa Sudamericana, Newell’s recibió a Palestino en el partido correspondiente a la quinta fecha del Grupo F.

El empate entre Goianiense y Libertad de Paraguay en Brasil le dio una vida más a La Lepra. Y los dirigidos por Germán Burgos intentaron capitalizar esa bala de plata en el Coloso Marcelo Bielsa.

El prematuro gol de Nicolás Castro alimentó la ilusión rosarina. Con la cara interna y de primera, el delantero dejó sin posibilidades a Cristopher Toselli y festejó su conquista para abrir el marcador en la tierra rojinegra. Con la ventaja adquirida, el combinado local no mermó su intensidad para buscar una diferencia más amplia.

Sin embargo, cuando se reanudó el pleito en el complemento, el combinado chileno reaccionó gracias a un preciso centro de Bruno Barticciotto para el arribo de Juan Sánchez Sotelo; y el ex Racing emparejó las acciones ante la vulnerable respuesta de Alan Aguerre. Fue el primer gol de Palestino en toda la competición. Y fue obra por los intérpretes que estaban sentados en el banco de suplentes.

Con más vergüenza que buen fútbol, Newell’s volvió a lastimar a través de Ramiro Sordo. El silencio de tensión se quebró cuando la pelota golpeó la red para que la Lepra siga con vida. El orgullo fue una de las razones que le dieron el triunfo al elenco del Mono Burgos.

Tres puntos que se confirmaron por la desgracia de Cristián Suárez, quien marcó en su propia valla después de un envío de Fernando Belluschi. El sueño continuará contra el Goianiense a la espera de una derrota de Libertad para sacar los boletos a la siguiente instancia. En Rosario todavía hay esperanza.

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