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El gol de Claudio Riaño marcó la diferencia para Central Córdoba de Santiago del Estero en la victoria sobre Atlético Tucumán, por la séptima fecha de la Copa de la Liga Diego Aráoz - Télam

Cabletuc.npsagencia | Atlético Tucumán acumuló su tercera derrota al fila, Central Córdoba lo derrotó 1 a 0 por la Copa de la Liga Profesional.

Ambos equipos llegaban necesitados de triunfos, el equipo que conduce Rondina pudo más y se llevó la victoria, asentando una muy floja campaña del “decano”. El ferroviario volvió a ganar luego de cinco jornadas.

El comienzo fue muy impreciso, donde ambos equipos se prestaban el balón la pelota. En ese contexto, el equipo visitante se acomodó mejor, porque jugó con la equivocación de un rival nervioso y apurado.

En el inicio del encuentro la visita fue más pro activo a buscar el gol, con un buen trabajo del tucumano Soraire, el organizador del juego y de las ideas. Apostando a presionar cerca del mediocampo y obligar al local a tirar pelotazos, para que Sbuttoni o Pereyra ganaban con facilidad.

El local careció de ideas futbolísticas, se despertó después de pagar caro un yerro, que llevo a la visita adelantarse en el marcador. Kaprof capturó un mal pase de Risso Patrón y le otorgó una habilitación a Riaño, quien se filtró en una defensa muy abierta y definió ‘tres dedos’ al segundo palo de Campisi.

Atlético tuvo dos oportunidades en los pies de Ruiz Rodríguez y otro en la cabeza del defensor Thaller, quien se anticipó a Toselli pero no pudo convertir.

Un rato después, Acosta se metió en el área rival y el defensor Pereyra lo tocó ligeramente. El árbitro Espinoza, fiel a su costumbre, confundió con sus señas, pero dispuso el saque de arco para el visitante.

El ferroviario en el final de la etapa inicial, volvió a acercarse al arco local, cuando Alejandro Martínez metió un entro para Riaño, que definió muy mal y la dejó quieta en el área chica.

En la reanudación el ingreso Joaquín Pereyra por Heredia [lesionado], busco tener juego en la zona media. Mientras tanto el uruguayo Renzo López recibió la pelota, se sacó un marcador de encima y remató con fuerza, pero Campisi le tapó el segundo, otra vez.

Con el correr de los minutos el “Vasco” mando a la cancha a Federico Andrada y Cristian Menéndez por un inexpresivo Gil Romero y Lotti exhausto, buscando equilibrar el juego y cambiar el rumbo, algo que medianamente ocurrió.

Azconzábal se desesperó en situar delanteros en cancha, pero con escasa participación en los sistemas de juego. Mientras que Rondina prefirió hombres para el control del balón, aun teniendo menos la pelota, siempre fue más peligroso.

 

Por José Díaz Romero

Tucumán, NPSAgencia

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